DEPORTES DE AVENTURA

- Introducción
- Deportes de Tierra
    Trekking
      Camino Inca a Machu Picchu
      La vuelta al Salkantay
      Llama Trek Olleros - Chavín
      Trekking en el Valle del Colca
      Trekking en la Cordillera Blanca
      Trekking en la Cordillera Huayhuash
      Trekking fuera de las montañas
    Andinismo
      Andinismo en Arequipa
      Andinismo en la Cordillera Huayhuash
      Andinismo en la Cordillera Blanca
    Escalada en Roca
    Ciclismo de Montaña
      Bicicleta en Cordillera Blanca
      Bicicleta en Pachacamac
      Bicicleta en Paracas
    Sandboard
- Deportes de Agua
    Surfing
      Bayóvar - Nonura
      Cabo Blanco
      Chicama
      La Herradura
      Pico Alto
      Punta Rocas
    Pesca deportiva
      Pesca en agua dulce
      Pesca en agua salada
        Pesca de altura en Cabo Blanco
    Canotaje
      Canotaje en la Costa
      Canotaje en la Sierra
      Canotaje en la Selva
    Windsurfing
    Pesca submarina
- Deportes de Aire
    Parapente y Ala Delta
    Globo aerostático


INTRODUCCION

Podemos clasificar estos deportes en:

Deportes de Tierra que incluye: Trekking, Andinismo, escalada en roca, ciclismo de montana y sandboarding.

Deportes de agua que incluye: Surfing, pesca deportiva, canotaje, windsurfing, pesca submarina y scuba diving.

Deportes de Aire que incluye: parapente, ala delta y globo aerostatico.



 DEPORTES DE TIERRA

TREKKING
El Perú es un verdadero paraíso para los caminantes. Prácticamente la totalidad de la sierra, incluyendo valles, mesetas y cordilleras, alberga circuitos de trekking con mayor o menor grado de dificultad.

Sólo algunos de los circuitos han sido "descubiertos" como rutas de trekking comerciales. El resto permanece inexplorado en espera de todo aquel que desee recorrer los mágicos caminos de los Andes peruanos, con su extraordinaria red de senderos precolombinos y sus más de 12.000 lagunas, con los cañones más profundos de la Tierra, glaciares y picos nevados, bosques y cascadas, hermosos poblados y, sobre todo, la gente más hospitalaria que se pueda imaginar.

Hay caminos tan empinados que se pierden en abismos que quitan el aliento; zigzagueantes como serpientes gigantescas que se desplazan por las cordilleras; planos y tan largos que parecen perderse en la inmensidad del desierto; ocultos e imperceptibles entre la espesa vegetación de los bosques amazónicos.

Los caminos del Perú ofrecen un sinnúmero de posibilidades y, por supuesto, más de una combinación ideal para caminantes de todos los niveles de exigencia y experiencia.

Camino Inca a Machu Picchu
Ubicado en el departamento del Cusco, el Camino Inca a Machu Picchu es la ruta de trekking más concurrida del Perú y quizás una de las más espectaculares de América, formando parte de los más de 23.000 km de caminos construidos por los Incas en Sudamérica. Cada año, aproximadamente 25.000 caminantes de todo el mundo recorren los extraordinarios 43 km de esta ruta empedrada, construida por los Incas para avanzar hasta la inexpugnable ciudadela de Machu Picchu, en lo profundo de la selva de montaña cusqueña.

El recorrido se inicia en la localidad de Qorihuayrachina, a la altura del kilómetro 88 de la vía férrea Cusco-Quillabamba y toma entre tres y cuatro días de ardua caminata. Durante la ruta, que atraviesa una impresionante gradiente altitudinal -con climas y ecosistemas tan diferentes como la puna altoandina y los bosques de neblina- se deben superar dos abras o pasos a gran altura (el mayor de ellos, Warmiwañuska, a 4.200 msnm) para concluir finalmente con un mágico ingreso a Machu Picchu a través del Inti Punku o Puerta del Sol. Uno de los principales atractivos de la ruta es la red de asentamientos incaicos de granito labrado que se suceden a lo largo del camino (Wiñay Wayna, Phuyupatamarca), inmersos en escenarios naturales de sobrecogedora belleza. Una naturaleza exuberante con centenares de especies de orquídeas, aves multicolores y paisajes de ensueño son el complemento ideal de esta ruta indispensable para los caminantes.

La vuelta al Salkantay
Ubicado en el departamento del Cusco, el Salkantay (6.271 msnm), constituye el punto culminante de un circuito de trekking que combina -con una magnificencia pocas veces igualada- la majestuosidad de un escenario natural de gran belleza con el atractivo de los restos prehispánicos más famosos del mundo: Machu Picchu y el Camino Inca.

La ruta se inicia recorriendo el viejo camino incaico labrado en la roca que conduce a la ciudadela de Machu Picchu y atraviesa un paso cordillerano entre los nevados Salkantay y Humantay (5.917 msnm), para continuar por la quebrada del río Aobamba hasta llegar al sitio arqueológico. Desde su recorrido es posible obtener vistas únicas de la mayoría de las montañas más bellas del Cusco: el Wayanay (5.464 msnm), el Palcay (5.229 msnm) y el Wakay Willka o Verónica (5.750 msnm), situado al otro lado del valle del río Urubamba.

Llama Trek Olleros - Chavín
Ubicada en el departamento de Ancash, esta interesante y novedosa manera de hacer trekking está dirigida a promocionar el ecoturismo de la región, a través del rescate de sus costumbres tradicionales. La llama y la alpaca, animales de carga indesligables de los Andes peruanos, son la clave para cautivar la atención de los caminantes a través de un recorrido por algunos de los más espectaculares senderos de la Cordillera Blanca y el Parque Nacional del Huascarán.

La ruta se inicia en la pintoresca localidad de Olleros (30 km al sur de Huaraz), donde las llamas son cargadas con el equipaje necesario para la travesía. A lo largo de los cuatro días de caminata, además de recorrer diversos parajes naturales de gran belleza y apreciar los nevados Shaqsha (5.703), Cashan (5 686) y Tuctupunta (5 343), los viajeros participan de las costumbres y tradiciones de los campesinos de poblados como Shongo (con sus imponentes monolitos sagrados o "huancas") y Nunupata. La ruta finaliza en el espectacular sitio arqueológico de Chavín de Huantar, importante centro administrativo y ceremonial de la primera cultura precolombina panperuana.

Trekking en el Valle del Colca
Ubicado en el departamento de Arequipa, el valle del Colca abarca una serie de circuitos de trekking de gran belleza y reciente descubrimiento por el turismo de aventura. La zona comprende una red prácticamente interminable de caminos de herradura que recorren sus montañas uniendo caseríos coloniales de inusitada belleza. Añaden un toque de interés a la ruta la existencia de bellas lagunas, singulares formaciones de piedra erosionada y la presencia de especies de fauna y flora silvestre únicas y abundantes, como el cóndor andino y las vicuñas, los bosques de queñual y rodales de centenarias yaretas. El atractivo más imponente de la ruta es, sin embargo, la cadena de volcanes nevados, algunos de ellos en plena actividad: Hualca Hualca (6.025 msnm), Sabancaya (5.976 msnm) y Ampato (6.288 msnm), entre otros.

El Colca fue, desde tiempos inmemoriales, el hogar de las etnias Collagua y Cabana, dos pueblos descendientes de los Pucará del Altiplano y los Quechua del Cusco, que alcanzaron un extraordinario nivel de desarrollo en la ingeniería hidráulica.

Una de las rutas de trekking más populares del Colca es la que une los poblados de Cabanaconde y Tapay, en un circuito que toma entre dos y tres días y permite disfrutar de paisajes impresionantes, poblados de la etnia cabana, como Cosnihua y Malata, y numerosos restos prehispánicos.

Trekking en la Cordillera Blanca
Ubicada en el departamento de Ancash, la Cordillera Blanca constituye la cadena montañosa tropical más alta del mundo. Se extiende a lo largo de 180 km en dirección norte-sur y divide las vertientes occidental y oriental de los Andes. La Cordillera Blanca recibe cada año a miles de montañistas en busca de conquistar sus hermosas cumbres o recorrer sus espectaculares paisajes. Prácticamente la totalidad de la cordillera se encuentra protegida por el Parque Nacional del Huascarán, un paraíso de cumbres nevadas, 663 glaciares, 269 lagos esmeralda y 41 ríos, además de 33 sitios arqueológicos.

La Cordillera Blanca cuenta con infinidad de circuitos de trekking; sin embargo, algunos de ellos gozan de gran fama mundial: la ruta de la quebrada Santa Cruz es, quizás, la más popular de todas. Se inicia en la localidad de Cashapampa y termina en la quebrada Llanganuco, al borde de sus hermosas lagunas color esmeralda, en un recorrido que suele tomar entre cuatro y seis días. Otros circuitos concurridos son: la vuelta al Alpamayo, un espectacular periplo entre las cumbres nevadas que toma 12 días; quebrada de los Cedros, camino que permite observar las montañas del sector norte del Parque Huascarán en un recorrido de cuatro días; Llanganuco-Portachuelo, sencilla y de corta duración (un día y medio); y quebrada Quilcayhuanca, de suave pendiente y dos días de duración.

Trekking en la Cordillera Huayhuash
Ubicada en el departamento de Ancash, Huayhuash es considerada una de las cadenas montañosas menos conocidas del mundo y, a la vez, una de las más hermosas. Se extiende a lo largo de 30 km con orientación norte - sur, y cuenta con un rosario de picos nevados de gran hermosura, entre los que destacan el Yerupajá y docenas de lagunas glaciares (Carhuacocha, Jahuacocha, Mitucocha, entre otras). El circuito de trekking que la recorre en su totalidad y abarca casi 165 km en unos 12 días es, a decir de los expertos, uno de los más espectaculares del planeta.

La ruta -único camino que circunda en forma completa la cordillera- se inicia en la localidad de Chiquián (3.400 msnm) y demanda dos días para llegar al corazón de la cordillera. En el trayecto se atraviesa hasta cinco abras o pasos a gran altura, y recorre pintorescos caseríos de agricultores y ganaderos como Llamac, Pocpa, Huayllapa y Pacllón, rodeando la cordillera por el norte, siguiendo luego por su vertiente oriental y completando el circuito por el lado occidental. Un circuito más corto (45 km) es el que une Chiquián con la laguna Jahuacocha, iniciando el recorrido por los pueblos de Llamac y Pocpa y retornando por Pacllón.

Montañas extraordinarias, lagunas de agua cristalina, rebaños de llamas y alpacas, gente hospitalaria y, sobre todo, naturaleza en estado casi inalterado, son los premios para quienes se aventuren a descubrir este singular circuito.

Trekking fuera de las montañas
El trekking no sólo se vale de cordilleras o una compleja orografía como escenario. Algunos lugares de la costa peruana combinan la vastedad y aparente vacuidad del desierto con la irregular línea costera para crear escenarios de gran belleza y atractivo para los caminantes. Entre ellos, destacan sin duda el desierto de Paracas, al sur de Lima y Bayóvar, en el norteño departamento de Piura.

Al otro lado de los Andes, en las abruptas pendientes que miran al este, bañada por las constantes lluvias provenientes de la llanura amazónica, se extiende la ceja de montaña. Este territorio de bosques impenetrables, considerado uno de los últimos refugios de una particular flora silvestre (orquídeas, bromelias y helechos arbóreos) y de especies animales únicas y en peligro de extinción (oso andino, el venado enano y el mono choro de cola amarilla), formó parte del extenso e intrincado sistema de caminos precolombinos que unían la sierra con la selva. Una de estas rutas es la que conduce a la fortaleza de Kuélap, enclave de los chachapoyas en la selva del departamento de Amazonas.

Otras rutas de interés en los Andes orientales son los caminos que descienden hacia el este del Cusco y Puno y constituyen circuitos espectaculares y poco conocidos para los aficionados al trekking

PARACAS
La península y bahía de Paracas, en el departamento de Ica, es atravesada por infinidad de trochas carrozables, muchas de las cuales constituyen circuitos de trekking de primera calidad. Planicies de salitre amarillo, dunas de fina arena, acantilados erosionados por el viento y un mar extraordinariamente rico se suman a las enormes concentraciones de aves acuáticas y lobos marinos para crear un ambiente único en la costa peruana.

BAYOVAR
En el extremo norte se encuentran Bayóvar y sus playas vírgenes, tesoro natural del departamento de Piura. Quebradas profundas, labradas por ríos fantasmas que reviven cada cincuenta años para modelar el paisaje con violencia feroz; bosques de retorcidos algarrobos; bandadas de aves migratorias y un desierto donde el viento impera, son algunos de sus atractivos más singulares.

ANDINISMO
El montañismo encuentra en los Andes peruanos un escenario incomparable. Por ello, el Perú constituye un verdadero imán para los amantes del andinismo en América. Razones sobran: una concentración única de montañas (por tanto, sin aglomeraciones de escaladores); un clima benigno durante gran parte del año; y un acceso relativamente fácil a ambientes sin embargo totalmente aislados del trajín urbano. Una singular combinación que hace del Perú uno de los destinos más atractivos para los montañistas del mundo entero.

Andinismo en Arequipa
El departamento de Arequipa es sinónimo de volcanes y nevados, de cielos azules y pampas interminables, por estar enclavado en las estribaciones occidentales de la cordillera, siendo el punto de partida para realizar una serie de ascensiones de diversos grados de dificultad, marcadas todas por una rara combinación de paisajes hermosos, fácil acceso y un componente cultural de enorme valor.

Andinismo en la Cordillera Huayhuash
Ubicada en el departamento de Ancash, la cordillera Huayhuash es conocida por los escaladores como la más espléndida de las cordilleras peruanas. Huayhuash cuenta con una docena de grandes picos de marcada dificultad por la frecuencia de avalanchas de nieve y hielo. Su mayor cumbre es el Yerupajá (6 634 msnm); luego de la cual se yerguen las montañas de Yerupajá Chico (6 121 msnm); Jirishanca (6.094 msnm); Siulá Grande (6.344 msnm); Rondoy (5.879 msnm); Ninashanca (5.807 msnm) y Rasac (6.017 msnm).

Andinismo en la Cordillera Blanca
Ubicada en el departamento de Ancash, la Cordillera Blanca, considerada la capital peruana del andinismo, está ubicada al lado oriental del valle del río Santa, en el Callejón de Huaylas. Cuenta con la mayor abundancia de cumbres nevadas y con las más altas y bellas del país. Entre sus cimas más famosas están: Huascarán (6.768 msnm); Huandoy, con cuatro cumbres, tres de ellas sobre los 6.000 msnm; Chopicalqui (6.354 msnm); Chacraraju (6.112 msnm); Alpamayo (5.947 msnm) y Copa (6.118 msnm).

Entre las ventajas que ofrece esta cordillera figuran el clima (ideal para la escalada entre mayo y octubre) y la marcada accesibilidad de sus montañas, que permite culminar la ascensión de varias cumbres en un tiempo corto.

ESCALADA EN ROCA
En el Perú existen algunos lugares de renombradas condiciones para la práctica de la escalada en roca al aire libre. Los alrededores de Lima, por ejemplo, son pródigos en escenarios ideales para la práctica de este deporte.

Al este se puede encontrar a Vichuya, en el valle de Lurín. El valle del río Rímac también tiene lo suyo: Canchacalla, a la altura del kilómetro 46 de la carretera Central, es sede de cursos de escalada desde hace varios años; Infiernillo, en el kilómetro 67 de la misma ruta, es quizás uno de los más accesibles y exigentes del país.

Siguiendo la costa sur por la carretera Panamericana Sur, se encuentran los acantilados de roca sedimentaria de Bikini (kilómetro 45), La Tiza (kilómetro 60) y Paracas (kilómetro 250), todos de cara al Pacífico y sobre rompientes que añaden un toque de aventura a una actividad de por sí riesgosa.

La región andina, por su parte, cuenta con excelentes formaciones rocosas idóneas para la escalada como Cumbemayo, en las afueras de Cajamarca; el bosque de piedras de Tinajani, en Ayaviri, Puno; las paredes de la quebrada glaciar de Llanganuco, en Ancash; y las formaciones pétreas del santuario de Huayllay, en Pasco.

CICLISMO EN MONTAÑA
Conocido mundialmente por el nombre de mountain biking, es el deporte de aventura de mayor crecimiento en el país. Sus miles de adeptos recorren hoy en día con sus ligeras bicicletas cuanta quebrada y camino de herradura existe a lo largo de nuestra geografía.

Casi cualquier rincón del territorio peruano, con excepción del desierto costero y la llanura amazónica, es apto para la práctica de la bicicleta de montaña. Sin embargo, en función de su dificultad y requerimientos logísticos, los circuitos pueden ser agrupados en tres grandes categorías: (A) considerada apta para principiantes, comprende rutas de suave pendiente y terreno duro y compacto; (B) para bicicleteros con cierta experiencia, incluye circuitos que se desarrollan sobre zonas de pendiente moderada y conllevan un nivel de riesgo para quienes los practican; y, (C) reservada para los expertos, caracterizada por terrenos de gran pendiente y suelos sumamente "deleznables o de consistencia blanda (conlleva un alto nivel de riesgo y, a menudo, supone alcanzar grandes altitudes). Recorra el Perú... a todo pedal.

Bicicleta en Cordillera Blanca
Una de las rutas más escénicas del país, el Callejón de Huaylas, en el departamento de Ancash, esconde entre sus quebradas y montañas numerosas rutas ciclísticas de gran belleza y rigurosidad. La mayoría de los circuitos ascienden a gran altura (sobre los 3.500 msnm), descendiendo luego por pronunciadas pendientes. Uno de los recorridos más frecuentados es el que une las lagunas de Llanganuco (3.800 msnm) con el poblado de Yungay. Otra ruta une el abra de Punta Olímpica (4.800 msnm) con la ciudad de Carhuaz. Ambas son rutas de clase A y B, recomendables entre mayo y octubre. Es indispensable llevar siempre abrigo y equipo de repuesto, así como tomar precauciones contra el "soroche" o mal de altura.

Bicicleta en Pachacamac
Ubicado a 31 km de Lima por la antigua carretera Panamericana Sur, es el destino más importante para los bicicleteros limeños. Desde la ex Hacienda San Fernando, ubicada al este del poblado de Pachacamac, se accede a una serie de circuitos que varían en cuanto a dificultad y tipos de terreno: La Chacra (A), en la ruta a Cieneguilla, El Manzano (B), El Cardal (B), El Chirimoyo (C), El Lúcumo (C), Las Lomas (B), entre otros. Se corre entre abril y diciembre.

Bicicleta en Paracas
Toda la Reserva de Paracas, en especial la península y el litoral hacia el sur, en el departamento de Ica, es un enorme campo de juego para los aficionados a esta actividad. Existen rutas cortas y sencillas, como las que recorren el balneario, o de gran dificultad, que cruzan de cabo a rabo el desierto, entre dunas y grandes pendientes. Como regla, es conveniente llevar siempre agua y un mapa de la zona. De preferencia deben recorrerse en compañía de un experto.

SANDBOARD
El sandboard (esquí sobre arena) encuentra en las finas arenas de Ocucaje, Villacurí e Ica el escenario ideal para deslizarse en picada por las inclinadas laderas de las dunas.

 


 DEPORTES DE AGUA

SURFING
Aunque pocos lo saben, es en el Antiguo Perú y no en la Polinesia ni en las islas del Pacífico Sur donde se han encontrado las primeras evidencias de hombres cabalgando sobre las olas con ayuda de aditamentos artificiales, como lo atestiguan los textiles y ceramios de varias culturas prehispánicas.

Dicha práctica, con más de 2.000 años de antigüedad en el Perú, continúa siendo empleada por los pescadores de las caletas norteñas de Huanchaco, Santa Rosa y Pimentel, en los departamentos de La Libertad y Lambayeque, quienes ingresan al mar sobre balsas de fibras vegetales de totora en procura de la pesca diaria.

Las olas peruanas son hoy ampliamente conocidas alrededor del mundo y algunas de sus mejores reventazones -como la de Punta Rocas, al sur de Lima, o Cabo Blanco, al norte- forman parte del tour mundial de este deporte.

El Perú cuenta con playas ideales para satisfacer a los tablistas más exigentes durante todo el año: la costa central cuenta con oleaje permanente durante el invierno (abril a setiembre), mientras que la costa norte presenta sus ya famosas "crecidas" entre los meses de octubre y marzo. De otro lado, al existir unos 12.000 tablistas en el país - frente a los 700.000 que pueblan las playas brasileñas, por ejemplo-, en el Perú siempre encontrará una playa poco concurrida y una ola perfecta para disfrutar. Sólo tiene que escoger el point de su preferencia.

Bayóvar - Nonura
La ola de Bayóvar-Nonura, ubicada en el departamento de Piura, es una ola "de salón". Larga, izquierda y de buena altura (hasta 3 metros). Los surfistas dicen que por su tamaño y fuerza se parece a un ferrocarril. El ingreso al point requiere de un padle out muy difícil y con fuertes corrientes. Presenta crecidas generalmente durante el verano.

Cabo Blanco
Ubicado en el departamento de Piura, Cabo Blanco tiene para muchos la mejor izquierda del Perú. Una ola rápida y corta (lo que obliga a un take off rápido) y uno de los mejores tubos del Perú. Puede llegar a los cuatro metros, aunque normalmente oscila entre los dos y tres metros. Ideal entre noviembre y diciembre.

También se trata de una ola bastante peligrosa por reventar encima de un reef o zócalo de rocas, riesgo que se incrementa con el desarenamiento producido por las crecidas. La frecuencia de su oleaje está directamente relacionada con las crecidas provenientes del norte (generadas en el polo norte y que pasan por Hawaii).

Chicama
Chicama, ubicada en el departamento de La Libertad, es conocida por tener la ola más larga del mundo. Consta de cuatro secciones: el point, el cape, el 'hombre' y el 'muelle'.

Cada una es una ola en sí, con carácter y velocidad propias. Se dice que para correr Chicama se necesita llevar un par de piernas de repuesto. Una clásica izquierda peruana. Crece con las corrientes del sur y el oeste. Su tamaño ideal es de dos metros.

La Herradura
El point clásico de Lima. En sus mejores días sus izquierdas alcanzan los 5 metros de altura. Consta de tres secciones, siendo la más cercana a la orilla la más tubular y difícil. Una playa muy concurrida, en la que se pueden contar más de 100 surfistas en un buen día (una importante dificultad adicional, si se considera que cada serie consta de sólo unas cinco olas). Reservada para surfistas experimentados.

Pico Alto
Es considerada la ola más grande y espectacular de Lima y de todo el Perú. Es un point break (con izquierdas y derechas, aunque se corren más estas últimas). Sus olas, perfectas y largas, pueden llegar a los 10 metros de altura.

No aptas para principiantes. Los entendidos las comparan con las olas de Waimea (Hawaii) y Todos los Santos (Baja California). Un padle out largo (revienta a 1 km mar adentro).

Punta Rocas
El más famoso de los points de surf del Perú y sede de campeonatos internacionales de tabla hawaiana (febrero). Una ola grande, que alcanza los 5 metros de altura. Según los surfistas, esta playa es una 'máquina de hacer olas': derechas e izquierdas, no necesariamente perfectas pero constantes.

Acceso: Se ubica a la altura del kilómetro 45 de la Panamericana Sur. Apta para todo tipo de vehículos.

PESCA DEPORTIVA
Atunes, róbalos, lenguados, corvinas, chitas, meros y hasta el merlín negro más grande del mundo, un ejemplar de 702 kg (1.560 libras) con el que el norteamericano Alfred Glossell Jr. obtuvo el record mundial en pesca de merlín, son algunas de las muchas presas que ofrecen a los amantes de la pesca las aguas peruanas. El gran escritor Ernest Hemingway fue un asiduo visitante del mar peruano, cuyos grandes peces lo inspiraron al escribir su famosa novela El viejo y el mar.

Como él, los pescadores saben que el Perú es sinónimo de aventura y, sobre todo, de buena pesca. No por nada la pesca en el Perú es sido considerada una de las actividades de mayor importancia, por la variedad y riqueza del mar peruano. Aquí el pescador encontrará siempre una playa ideal para el tipo de pesca que desee practicar: roqueríos y acantilados, amplias playas de arena, aguas frías y ricas en plancton y corrientes cálidas transparentes. Buena pesca.

Pesca en agua dulce
La pesca de agua dulce puede también dividirse entre la practicada en los ríos y lagunas de la sierra, generalmente por encima de los 2.500 msnm, y la realizada en la selva amazónica. La pesca de sierra se limita a dos variedades ictiológicas: la trucha y el pejerrey, ambas introducidas en el Perú en el siglo pasado. Son comunes en los ríos de aguas limpias y bien oxigenadas. En alturas superiores a los 3.000 metros predominan las truchas (blanca y rosada o arco iris).
La pesca deportiva en selva, menos desarrollada que en la costa, se concentra en algunos ríos y lagos de la Amazonía norte (Iquitos y alrededores), donde el tucunare, la gamitana y la araguana constituyen las presas predilectas, y también en ciertas regiones del sur (Madre de Dios), en las que son frecuentes los zúngaros, chambiras, pacos y doncellas.

Pesca en agua salada
Se realiza a lo largo de nuestro extenso litoral marítimo y toma dos formas bien diferenciadas: la pesca de orilla, sea ésta playa o peña, y la pesca desde embarcación. La pesca de playa es la más difundida en el Perú. Especies como el lenguado, la corvina y la chita constituyen las capturas más codiciadas en las playas arenosas del litoral centro y sur. En la zona norte, la pesca de playa encuentra en el róbalo y los pampanitos sus más preciados trofeos. La pesca de peña, a su vez, se realiza indistintamente a lo largo de toda la costa, requiriendo tan sólo de orillas accidentadas y abundantes roqueríos para su práctica. Las presas más frecuentes son la chita, la cabrilla, el cherlo, el tramboyo y la pintadilla. Para ambas variantes se emplean como carnada, generalmente pequeños crustáceos que habitan en la arena -conocidos localmente como "muy - muy"- machas y caracoles.

La pesca desde embarcación cuenta también con dos grandes variables: el pinteo o pesca con el bote detenido, y el trolling o pesca con el bote en movimiento. Las presas obtenidas mediante el pinteo son -en la costa centro y sur- por lo general las mismas que las pescadas desde peña, añadiéndose a la lista en la zona norteña el congrio, el mero y los toyos. El trolling, en cambio, se realiza principalmente en la costa norte con la ayuda de carnadas artificiales o "muestras", y cuenta con especies como los atunes o tunos, cherelas, agujillas, sierras, plumas, pericos y merlines entre sus capturas más frecuentes.


Pesca de altura en Cabo Blanco
Ubicado en la zona norte de la Region de Piura, famoso el siglo pasado por su pesca marina a profundidad. Ernesto Hemingway pesco aqui al comienzo de los años cincuenta. El gran escritor fue un visitante regular. Los grandes especimenes de peces que se encontraban aqui, inspiraron al autor a escribir su famoso libro: El viejo y el mar.

En 1953 Alfred Glassell, millonario texano, presidente de la compañía petrolera TEXACO, capturo el pez más grande del mundo, con una caña de pescar, fue un merlin negro que pesaba 710 Kg (1560 libras).

Entre las personalidades que visitaron Cabo Blanco se encuentran: Bob Hope, Marilyn Monroe, John Wayne, Prince Philip de Edinburgo, Nelson Rockefeller y el toreador Dominguin (Ver Foto).

El famoso torero Luis Miguel Dominguin en la visita a Cabo Blanco en 1963, invitado por gran amigo Ernest Hemingway.

CANOTAJE
El Perú es escenario de más de una docena de ríos que superan los 600 km de longitud. Tan sólo los cinco ríos más largos totalizan cerca de 7.000 km de recorrido dentro del país.

El canotaje llegó al Perú desde Polonia gracias al aventurero Yurek Majcherzyck y sus compañeros de viaje, quienes, luego de repetidos intentos, lograron vencer el torrentoso río Colca y sus 300 rápidos en el corazón mismo de Arequipa. Desde entonces, un grupo de peruanos amantes de este deporte ha logrado, no sin esfuerzo y trabajo, abrir nuevas rutas a lo largo y ancho del territorio nacional.

Este deporte se vale de balsas inflables o rafts, los que, impulsados a remo y timoneados generalmente desde la popa, conducen la embarcación y a sus tripulantes a través de las turbulentas aguas de los ríos.

Internacionalmente, los rápidos son clasificados en una escala del I al VI según su dificultad (siendo la última imposible de correr o que requiere un porteo de la embarcación).

Canotaje en la Costa
El río Cañete, al sur de la ciudad de Lima, es sin duda el predilecto de los limeños. La porción que se corre, ubicada en las inmediaciones de la alegre localidad frutícola de Lunahuaná, a 160 km al sureste de Lima, incluye rápidos de clase II a IV. La temporada se inicia en octubre y se prolonga hasta abril.

El río Tumbes, en el departamento del mismo nombre, es el más caudaloso de la costa peruana. La sección escogida, entre las localidades de Figueroa y Rica Playa, incluye rápidos de clase II a IV en un viaje que toma entre dos y tres días a través de los hermosos bosques secos de la Zona Reservada de Tumbes, entre cocodrilos, nutrias y colonias de iguanas. Se corre entre mayo y octubre.

Canotaje en la Sierra
El río Santa, ubicado en el Callejón de Huaylas, en el departamento de Ancash, discurre separando a las cordilleras Blanca y Negra. La porción que se corre se sitúa entre los poblados de Caraz y Yungay, y cuenta con rápidos de clase II y III. Es navegable entre mayo y octubre, por lo que constituye un complemento ideal para una visita a la región.

El río Colca es sinónimo de canotaje, y sus rápidos son reconocidos en todo el mundo por su dificultad. Ubicado en el valle del mismo nombre, a 300 km al norte de Arequipa, puede correrse sin mayor riesgo a lo largo de unos 40 km entre Cabanaconde y Tapay. Es navegable entre mayo y octubre y cuenta con rápidos de clase II a IV. Los tours parten de la localidad de Chivay. Con 3.091 m, el cañón del Colca por el que el río discurre es, después del Cotahuasi (3.354 m), también en Arequipa, el segundo más hondo del mundo y duplica en profundidad al Cañón del Colorado.

Canotaje en la Selva
Los ríos Mayo y Huallaga, ubicados en el departamento de San Martín, son dos ríos de gran belleza y reciente incorporación al circuito comercial. Cuentan con rápidos de clase II a III y son navegables entre mayo y octubre. Los tours parten desde la ciudad de Tarapoto.

El río Tambopata, caudaloso e impetuoso, constituye sin duda la ruta de canotaje más espectacular del país. El recorrido se inicia en Puno, en la localidad de Putina Punku (1.900 msnm), y desciende a través de los más ricos y exuberantes bosques tropicales del país hasta el departamento de Madre de Dios (a 200 msnm en la llanura amazónica). El viaje, que recorre la mayor porción deshabitada del país, toma entre 7 y 12 días y requiere de una logística compleja. Cuenta con rápidos de clase III y IV.

WINDSURFING
Pese a su reciente aparición en el Perú, deportes al aire libre como el windsurf (navegación en tabla a vela) ha venido ganando adeptos a un ritmo sorprendente. Cuenta con las ventosas playas de Paracas (Atenas, Mendieta y Yumaque), además de ciertas zonas de la costa norte como Pasamayo, El Paraíso y Medio Mundo, como sus destinos más populares.

PESCA SUBMARINA
La pesca submarina se practica en el Perú desde hace ya varias décadas. Debido a las condiciones del mar peruano -excelente pesca y abundancia de escenarios para la práctica de deportes acuáticos-, esta actividad fue ganando relevancia hasta convertirse en una de las más importantes en las ciudades y puertos costeros. Las costas de Pucusana, Paracas e Ilo, en el sur, y las de Tumbes y Piura, al norte, son actualmente las más visitadas por los amantes de este deporte. El buceo libre o scuba diving es, en cambio, una actividad poco difundida en nuestro país. Colonias de juguetones lobos marinos, cardúmenes inmensos de peces costeros y escenarios inexplorados constituyen sus principales atractivos. Si bien escasas aguas de nuestro mar tienen la transparencia de las del Caribe o el Atlántico, son mucho más ricas en diversidad de especies, un hecho que convierte a nuestro país en un destino de excepción para aquellos que buscan una experiencia única y diferente.

 DEPORTES DE AIRE

PARAPENTE Y ALA DELTA
Existen dos grandes clases de aditamentos empleados por los deportistas de los cielos: los aparatos voladores, que utilizan el efecto aerodinámico del ala para volar, y el paracaídas clásico, que simplemente cae. Ambos tienen en común un perfil de ala de tela o fibra sintética que enfrenta al aire. La diferencia radica en que en el parapente éste no es rígido, mientras que en el ala delta sí lo es.

El ala delta nació de un modelo desarrollado -sin éxito- por la NASA para mejorar los paracaídas de rescate aeroespaciales que encontró gran eco entre los deportistas del aire. La primera ala delta llegó al Perú en los setenta. El parapente, en cambio, llegó a nuestro país apenas a inicios de los noventa. Su origen nos remite a la Saboya francesa, donde perseverantes deportistas modificaron los paracaídas clásicos hasta lograr otros compuestos por celdas que permiten un vuelo más prolongado y maniobrable. El concepto ha ido mejorándose, a tal punto que en la actualidad se obtienen tasas de 10 km de planeo por cada 1 000 metros de desnivel.

Una vez en el aire, el deportista puede encontrar dos tipos de corrientes: las ascendentes, que se dividen en térmicas (aquellas columnas de aire caliente que se producen como consecuencia del calentamiento de ciertas superficies refractantes) y orográficas (producidas al chocar el aire contra un acantilado u obstáculo en el terreno); y las descendentes, similares a las bolsas de aire que afectan a los aviones. Elija su mejor alternativa... y entréguese al vértigo.

GLOBO AEROSTATICO
Desde el año 1 998, una empresa con sede en el Cusco -"Globos de los Andes"- ofrece vuelos turísticos en globo aerostático sobre el Valle Sagrado de los Incas de aproximadamente una hora, por un costo de US$ 300 por persona. Partiendo por la mañana de la localidad de Maras (a 55 km de la ciudad de Cusco), los viajeros remontan los aires para disfrutar de una inusual vista de la campiña cusqueña, sus montañas nevadas, sitios arqueológicos y poblados más importantes.

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