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CIUDADES
TACNA
Es el primer bastión de la peruanidad. Tacna,
la ciudad frontera, el eje comercial del sur del país,
es sin duda un punto de interés para el viajero.
Algunos de sus monumentos, como el del Alto de la Alianza,
son un reflejo de la importancia que ha tenido esta
cálida ciudad en la historia del Perú.
Ya en 1828, poco después de firmada la independencia
del Perú, Tacna fue declarada Ciudad Heroica
por el presidente La Mar, pero no fue sino hasta casi
un siglo después que sus habitantes dieron al
resto del país un ejemplo de patriotismo y de
coraje: una vez superado el penoso conflicto bélico
que enfrentó a dos países hermanos como
Perú y Chile en 1879, sus habitantes decidieron,
mediante plebiscito, reintegrarse a la nación
peruana. Este hecho simbólico no sólo
sirvió para recuperar un punto geográfico
estratégico, sino también para llenar
de esperanza y a toda una nación que se encontraba
en plena reconstrucción.
Hoy,
completamente superados los problemas del pasado, Tacna
se ha convertido en una agitada metrópoli, una
zona de libre comercio y tránsito con el hermano
país y es, además, la segunda puerta de
ingreso al Perú. Entre sus atractivos están
su estupenda Catedral neo renacentista, el Teatro Municipal,
que data del s. XIX, la Alameda Bolognesi, el Monumento
y Museo que conmemoran la Batalla del Alto de la Alianza,
y las cuevas de Toquepala (donde se han encontrado algunos
de los restos humanos más antiguos del Perú).
Un atractivo que el viajero no debe
dejar pasar es la Fiesta del Señor de Locumba,
celebrada en setiembre, a la que anualmente concurren
devotos nacionales y extranjeros. Su animada vida comercial,
su gente, su historia, estos y otros atractivos hacen
de Tacna sin duda un punto de especial interés
dentro del circuito turístico peruano.
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